Abbey Road... #64O
Mis ojos se abrieron como platos y él sonrió divertido por lograr su cometido: darme una sorpresa al llegar inesperadamente al lugar. Ahora entendía por qué no había encontrado la invitación. Él se acercó hasta la puerta y pude observarlo de pies a cabeza, portando un traje sastre negro, con una camisa blanca y un moño guinda oscuro, además de calzar zapatos bostonianos guindas y calcetas oscuras; recogió su cabello en un moño (chongo) no muy alto y semi-despeinado y lucía una barba abundante. Estaba oficialmente en shock. -Tengo dos pases- dijo entregándoselos al mesero, quien no esperaba ver ese día a David Gilmour. -No… no hay problema señor Gilmour, pase, adelante…-decía emocionado y condescendiente un joven impresionado. -Luces encantadora- me dijo al oído y besó mi mejilla. Me cedió su brazo para entrelazarlo y caminar juntos hasta el interior; sentía que de vez en cuando, mientras caminábamos, me miraba con insistencia. –En verdad luces muy bien. -Cambiarás de o...