Abbey Road...#624
-¡Vamos! ¡No seas holgazán, date prisa!- las delgadas y largas piernas de la castaña pedaleaban a toda prisa. -¡Espera!- decía ese pobre muchacho poniéndose a la par de ella –Siento que el corazón se me saldrá. -Eso te pasa por fumador. Ahora afronta las consecuencias o me perderás de vista- decía ella divertida al ver a su compañero sufrir y acelerando la velocidad. Ella se movía ágilmente entre las aceras y los autos estacionados, las grandes avenidas que no estaban muy transitadas aquel fin de semana con un clima perfecto y poco londinense. -¿Cómo demonios haces eso?- volvió a preguntar él -Bastante práctica, no siempre viajo en mi auto, deberías hacer lo mismo- intercambiaron comentarios al esperar que el semáforo cambiara de color. -Deberíamos tomar una ruta menos transitada, no soy tan hábil como tú… -De acuerdo- contestó ella sonriendo y comenzando a andar de nueva cuenta y doblando por un boulevard lleno de árboles y solo como vecindario privado. Al ir a mita...