Abbey Road...#631


-¿Estás bien?- preguntó cuando me senté a su lado
-Sí, ¿por qué?
-Porque pareciera que hubieras llorado…
-Todo está en orden, sólo recordaba un poco...

-Pero ya estás mejor…
-Sí, sí, te he dicho que sí. Mejor cuéntame, qué te trae por aquí.
-Ha pasado algo que me ha tenido con la mente dándome vueltas y no consigo decidirme por algo. En esto creo plenamente que tú eres la indicada para ayudarme.
-¿Ah sí? ¿Por qué lo dices?
-Tiene que ver con John
-Entonces acertaste- dije riendo -¿Qué hay con él?
-¡Qué no hay con él más bien!- expresó en voz alta y se recargó bruscamente en el respaldo del sillón. –María estoy confundida, no, indecisa.- decía tallando su rostro con sus manos y podía percibirse un estado aturdido de varios días de cocción.
-Bueno pero dime por qué…- repliqué un poco exasperada
-Seré breve: John tiene pensado hacer una gira en pro de la paz y quiere que vaya con él.- soltó las palabras como si fuera una gran carga para ella.
-¿Y…?- pregunté confundida pues el asunto no me parecía nada fuera de lo normal.
-“¡¿Y?!”… María ¿no te das cuenta de lo que significa?
-¿Pasar más tiempo con Lennon?
-¡Sí!
-¿Y no quieres?- pregunté ahora sí bastante confundida
-¡Sí quiero pero tengo miedo!
-¡Ah!... ahora lo entiendo- ella asintió con pesar y obviedad y yo casi suelto una risita, pero tomé mayor seriedad al recordar lo que inspiraba ese miedo en ella.
-Es por lo que estás pensando
-Me lo supuse… ¿Tienes miedo a involucrarte con él y que tus sentimientos crezcan, no es así?
-Sí…-contestó cabizbaja
-Delilah… no puedes adjudicar el mismo resultado a distintas fórmulas. Sé que te parecerá injusto que lo diga, pero que las cosas con Jones no hayan salido como lo esperabas, no significa que con John se dé el mismo resultado.
-Sabemos cómo es…
-Pero ha cambiado en ese aspecto.
-¿Cómo puedes asegurarlo?
-¿Puedes decirme con precisión qué fue lo que te dijo?
-Que me invita porque quiere estar conmigo, en más de una ocasión ha expresado sus sentimientos por mí y yo se los he confesado también, pero él siempre parece esperar más. Cuando le di a entender mis razones, el porqué de mis temores, él se expresó de mí casi con admiración y mencionó casi punto por punto cada una de las cosas que le atraen de mí. Finalizó diciendo que soy más que “un corazón roto”
-De algo estoy segura: él te quiere. Te quiere en serio.
-Lo dices con tanta certeza…
-Oye… creo que olvida el hecho de que lo conozco desde hace aproximadamente once años. Dime que todos cambiamos y aceptaré que lo menciones, pero si algo no ha cambiado en ese hombre, es la manera de demostrar su interés por las personas que quiere. Créeme, él no se habría esforzado en hacerle ver a alguien todas sus cualidades y maravillas por nadie, a menos que esa persona significara mucho para él.- Delilah continuó unos momentos pensativa.
-Entonces qué me sugieres
-Que lo intentes. Mira, ¿qué más prueba quieres? ¿Acaso no te dijo que le gustabas desde hace meses? Espero todo este tiempo, pacientemente para tener su oportunidad, aún sabiendo que estabas con Jones o con Wright, John nunca lo dejó pasar.
-¿Pero por qué?
-¡Porque te quiere! Nunca había visto en John tanto entusiasmo, al menos no desde Alice y tú sabes ya esa historia, sabes cuán importante fue para él y si te digo que se encuentra en el mismo estado, ahora por ti, es porque  para él no hay nadie más que tú.- Delilah tuvo un ligero sonrojo y expresó una mirada asombrada y, en ese rostro en el que antes había angustia y preocupación, ahora parecía llegar la razón y el entendimiento.
-Gracias, sabía que eras la indicada- me abrazó y la abracé fuerte, estaba segura de que ambos podían forjar una relación estable, Delilah era una persona llena de cariño y buenas intenciones que eran casi brindadas de manera selectiva, y John, era un cretino medio mal de la cabeza que cuidaba y adoraba a quien amaba.
-No te veo con nadie más…-le dije sonriente y ella parecía entrar en completa calma.
-Creo que ahora es momento de largarme y dejarte descansar- dijo levantándose del sillón.
-Debes descansar y pensar ahora en esto que te dije…
-No, ya no pensaré más las cosas, con esto me basta. Al diablo las cosas que me preocupan de más.
-¡Aleluya!- ambas reímos y ella se fue de casa.
Sólo tuvieron que pasar un par de días para que Delilah me llamara para darme la noticia de que pronto saldría a Ámsterdam junto con John para iniciar el dichoso “Bed-in for peace”; se escuchaba más alegre y confiada, y yo tenía la certeza de que ella volvería a abrir su corazón y esta vez, ambos tendrían a quien amar.
El transcurso de la primer semana post-llamada de Montse, para su boda, fue muy rutinaria, iba al trabajo, iba a los estudios, comía por ahí y de vez en cuando veía a David quien estaba completamente metido en los asuntos de la banda, cuestión que complicaba un poco nuestra relación, pero aún así ambos continuábamos muy entusiasmados.
Para la segunda semana, las cosas cambiaron drásticamente.
Eran ya mediados de abril, Sofía finalmente había logrado vender el apartamento, al cual antes de promoverlo, le dio su restauración e incluyó acabados de lujo para que las ganancias fueran mayores, aunado claro a la plusvalía del inmueble debido a su ubicación.
Curiosamente el apartamento fue adquirido por un joven actor que ya tenía su bien ganada fama por películas como “Poor cow”e “If…”: Malcolm McDowell. El guapo británico contactó a Sofía por medio de la inmobiliaria “McAvoy”, ambos pactaron una cita para la visita del apartamento y el rubio quedó fascinado desde el “vamos”; no hubo necesidad de pactar una segunda cita, pues desde el primer día preguntó por los documentos legales de la propiedad y firmó argumentando que la casa se ajustaba a sus necesidades.
Sofía, tal y como esperaba recibió un muy buen cheque, pero no sólo eso, sino un nuevo pretendiente. Así es, el chico quedó encantado por mi prima desde el primer instante; mantenía contacto visual de manera casi sobrehumana y sonreía cada vez que ella lo miraba a los ojos y pese a tener esa reputación del “nuevo chico malo” de Inglaterra, debido a sus roles interpretados para la gran pantalla, McDowell era realmente tímido, gracioso y muy sonriente, además de poseer una increíble amabilidad.
Sus sueños e intenciones de tener otro tipo de citas con Sofía se vieron truncados al percatarse, por cuenta propia, de que mi prima salía nada más y nada menos que con Paul McCartney. Sucedió en el preciso momento en que él la halagaba y hacía la típica jugada de “¿Ya has comido? Pensé que podríamos ir juntos”, ella sonrió cohibida y antes de poder decir algo, nerviosa y afligida por la inevitable “bateada”, Paul llegó sonriente y animoso (como últimamente se le veía), saludó a McDowell y posteriormente a Sofía, con un beso en los labios, lo que hizo retroceder dos pasos al actor que ahora tenía un corazón roto.
Pasando ya ese triste momento y el estrés por la venta de su apartamento, ella y Paul contrataron un camión de mudanzas para que llevaran algunos de los muebles que Sofi había decidido conservar, a la casa de McCartney. Todo en ese mismo día.
Dirigieron a los cargadores para que acomodaran los muebles y demás cosas justo como ambos querían, Paul días antes ya había donado algunos de sus muebles, cubiertos y otras cosas con la finalidad de dar cabida a los objetos de Sofi, además de que ambos planeaban comprar cosas juntos para su ahora, nuevo hogar; pese a que fuera casa de Paul, él tenía esta sensación de que aquel era un nuevo sitio, mejorado y más cálido.
La mudanza se llevó varias horas dejando a la pareja muy agotada, pero bastante feliz, se notaba en el rostro de ambos, además de que Paul había regalado un cuarto especialmente para el estudio de trabajo de Sofi que daba hacia el jardín trasero, teniendo un porche cuya decoración evocaba a los escenarios planteados por Jane Austen, cosa que hizo a mi prima casi gritar de la emoción.


(Malcolm McDowell)

Delilah la insegura y Sofía la bateadora jajaja son unos amores.
Nuevamente me obligo a escribir más :3 a ver si me resulta la fórmula. Por cierto lamento haberlas puesto tan sentimentales con el capítulo anterior es sólo que María quería desahogarse jaja.
Agradezco sus comentarios y me alegra de nueva cuenta que les agrade la idea de los flashbacks; les diría más cosas peeeero me estoy orinando JAJAJA (la indiscreta)
Tengan un buen viernes, espero que el mío mejoré drasticamente :3

Comentarios

  1. Justo cuando me estoy muriendo de colitis esto me calma un poco el dolor (y también las pastillas que tienen una pequeña cantidad de amoniaco).

    Jonesy hijueputa </3 pobre Delilah por ese cabrón pero ahora que se decidió por el otro John que se lo dé en la cama de la paz por todo el mundo 7u7 jajajajajaja.

    Ya que Sofi rechazó a Papi McDowell yo podría recrear una escena de Calígula con él xD

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  2. me gustó el capítulo hija mía :) me levantó un poquito los ánimos.
    Hoy es uno de esos días que me siento deprimente a más no poder, me siento realmente mal T_T

    espero que te resulte tu táctica de publicar seguido para escribir seguido jajaja a veces funciona :)
    en fin hija espero los próximos capítulos :) te quieramo <3

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  3. *----*
    Esa casa suena como un sueño hecho realidad ma, y te digo otra vez ojala puedas predecir el futuro para que termine en una casa asi :3
    obvio con McCartney no vdd jajaja pero con la casa me conformo ahorita :v

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